lunes, 22 de febrero de 2010

"El ensueño únicamente puede ser experimentado. Ensoñar no es tener sueños, ni tampoco es soñar despierto, ni desear, ni imaginarse nada. A través del ensueño podemos percibir otros mundos, los cuales podemos ciertamente describir, pero no po¬demos describir lo que nos hace percibirlos. Sin embargo, pode¬mos sentir cómo el ensueño abre esos otros reinos. Ensoñar parece ser una sensación, un proceso en nuestros cuerpos, una concien¬cia de ser en nuestras mentes."