viernes, 10 de septiembre de 2010

El arquetipo es una forma preexistente, cuyo contenido varia.

“No se trata  entonces de representaciones heredadas sino de posibilidades de representaciones. 
[...]" (p. 62)

Los arquetipos son aquellas disposiciones hereditarias, comunes a la humanidad a formar ciertas imágenes relacionadas con aspectos fundamentales de la vida.
Los arquetipos son la manifestación de una disposición a formar imágenes y símbolos comunes.



"Dado que entre los conflictos elementales humanos existe una identidad que está mas allá del tiempo y el espacio, la fantasía creadora se dedica a producir analogías de los procesos instintivos con el objeto de desligar la libido de la mera instintividad y transferirla a representaciones análogas. La índole de la analogía es un problema muy serio, puesto que como hemos dicho, tiene que haber representaciones que atraigan la libido. Creo que su carácter especial reside en el hecho de que sean arquetipos, es decir, formas universalmente existentes cuyo conjunto constituye la estructura del inconsciente colectivo. Los arquetipos son aquellas formas o cauces por los cuales fluyó desde siempre el acontecer psíquico. El arquetipo es una tendencia a formar representaciones de un motivo, representaciones que pueden variar muchísimo en los detalles sin perder su modelo básico. No se trata pues de representaciones heredadas, sino de una disposición funcional a producir representaciones iguales o análogas.

Es propio del arquetipo una acción numinosa, esto es, que afecta al sujeto de modo similar al instinto, más aún, este último puede ser limitado y hasta dominado por esa fuerza. Debo aclarar las relaciones entre instintos y arquetipos: lo que propiamente llamamos instintos son necesidades fisiológicas y son percibidas por los sentidos. Pero al mismo tiempo se manifiestan en fantasías y con frecuencia revelan su presencia sólo por imágenes simbólicas. Estas manifestaciones es lo que yo he llamado arquetipos. La forma en que aparecen los arquetipos en la experiencia práctica es la siguiente: son, al mismo tiempo, imágenes y emociones. Se puede hablar de un arquetipo sólo cuando estos dos aspectos son simultáneos. Los arquetipos no son meros nombres ni aún conceptos filosóficos. Son trozos de la vida misma, imágenes que están íntegramente unidas al individuo por el puente de las emociones"


"Un estrato en cierta medida superficial de lo inconsciente es, sin duda, personal. Lo llamamos inconsciente personal. Pero ese estrato descansa sobre otro más profundo que no se origina en la experiencia y la adquisición personal, sino que es innato: lo llamado inconsciente colectivo. [...]" (p. 10)

"[...] Los contenidos de lo inconsciente personal son en lo fundamental los llamados complejos de carga afectiva, que forman parte de la intimidad de la vida anímica. En cambio, a los contenidos de lo inconsciente colectivo los denominamos arquetipos. [...] Esa denominación es útil y precisa pues indica que los contenidos inconscientes colectivos son tipos arcaicos o —mejor aún— primitivos. [...]". (pp. 10-11)


"[...] el concepto «arquetipo» sólo indirectamente puede aplicarse a las representaciones colectivas, ya que en verdad designa contenidos psíquicos no sometidos aún a elaboración consciente alguna, [...]." (p. 11)

Arquetipos . Formas primitivas en el inconsciente
Los arquetipos se constituyen por que el inconsciente posee la capacidad de conservar características primitivas que formaban parte de la mente originaria.

Las imágenes arquetípicas expresan una energía psicológica por medio de los sueños, los mitos, las leyendas, la personificación de héroes o elementos esenciales como el agua, el fuego, etc. La figuración de representaciones contiene aquellas temáticas que involucran al hombre y sus procesos como la fertilidad, el nacimiento, la muerte, la maternidad, el amor, la transformación, etc. Estas formas acompañan al hombre, lo guían y motivan en el curso de su travesía humana, Es un conjunto heredado de impulsos y memoria compartida por toda la humanidad, que emerge en representaciones oníricas en el soñante cuando es lo relevante de ese momento de vida y de ese individuo que sueña.

Imágenes arquetípicas
Jung denominó a las imágenes a través de las cuales se manifiesta el inconsciente “imágenes arquetípicas”.

Empleó la palabra arquetípico a fin de comunicar el poder que tienen ciertas imágenes para contactarnos con lo que se muestra como la fuente misma de nuestro ser.

La palabra griega arjé indica principio, origen; tipo deriva de un verbo griego que significa “modelar” y del correspondiente sustantivo que indica una imagen o modelo. Así arquetipo significa el modelo a partir de lo cual se configuran las copias, el patrón subyacente, el punto inicial a partir del cual algo se despliega. Aunque Jung a veces mencionaba los arquetipos como algo impreso en nuestra psiques, también emplea esta etimología de forma más dinámica cuando define las imágenes arquetípicas como aquellas que pueden impresionarnos: "Estas asociaciones e imágenes arquetípicas…. nos impresionan, influyen y fascinan”.

Jung distinguía entre arquetipos e imágenes arquétipicas. Reconoció que lo que llega a nuestra consciencia son siempre imágenes arquetípicas, manifestaciones concretas y particulares que están influidas por factores socioculturales e individuales. Sin embargo, los arqutipos mismos carecen de forma y son irrepresentables; hablando con propiedad son más psicoides que psíquicos: “El arquetipo como tal es un factor psicoide que pertenece, por así decir, al extremo invisible y ultravioleta del espectro psíquico… No debemos olvidar que lo que denominamos “arquetipo” es en sí mismo irrepresentable, pero podemos visualizarlo a través de sus efectos, es decir, las imágenes arquetípicas”. Los arquetipos mismos, dice Jung, son vacíos y carentes de forma, nunca podemos verlos excepto cuando se vuelven conscientes, cuando se llenan de contenido individual.

El postulado de una realidad de los arquetipos externa a sus manifestaciones es una cuestión muy debatida cuyas dimensiones metafísicas dejaré de lado en gran medida. Dado que tiendo a ver los arquetipos como abstracciones de imágenes concretas y diversificadas, al igual que otros muchos críticos y seguidores recientes de Jung no me intereso mucho por tales dimensiones, precisamente porque me interesa la psique, el alma y la actividad imaginativa, que considero la actividad más característica de la psique.

Arquetipos en los sueños
venimos cargados de la energía psíquica de nuestros ancestros

“A mi parecer, es un gran error admitir que el alma del recién nacido es una tabula rasa y afirmar en consecuencia que en ella no hay absolutamente nada". Los arquetipos en un sentido amplio describe los aspectos inconscientes, marcados por la energía del padre, la energía masculina que nos identifica en el hacer, proveer , cazar , conquistar . Jung descubre que los sueños representan aspectos de nosotros mismos, a través de personajes con características bien definidas. 1.La persona, la mascara o el personaje. Es lo que construimos como imagen para que nos vean, la forma en que nos presentamos ante el mundo exterior. En busca de aceptación social. Es necesario para la vida en común y nos permite desenvolvernos en nuestros roles, ser sociables. Tiene entonces un carácter practico, pero si nos identificamos demasiado con el podría alejarnos de otros aspectos de nosotros mismos, desarrollar comportamientos inadecuados en ciertos ambientes, hacernos ser no flexibles. Cuando el ego se identifica con la persona se habla inflación que significa estar engrandecido por un rol e intentar desempeñarlo en toda circunstancia. Se presenta en nuestros sueños como un espantapájaros o un vagabundo, o bien como un paisaje desolad

La persona, la mascara o el personaje.
Es lo que construimos como imagen para presentarnos al mundo exterior y a los otros. Como queremos que nos vean.
Se busca de aceptación social.
La persona es necesaria para la vida en común y nos permite desenvolvernos en nuestros roles, como seres sociables.
Tiene entonces un carácter practico.
Cuando nos identificamos demasiado con el podría alejarnos de otros aspectos de nosotros mismos, desarrollar comportamientos inadecuados en ciertos ambientes, rigidizarnos.
Cuando el ego se identifica con la persona significa estar engrandecido por un rol e intentar desempeñarlo en toda circunstancia.

Se presenta en nuestros sueños como un espantapájaros o un vagabundo, o bien como un paisaje desolado.
La mascara /Persona
«La persona...es aquel sistema de adaptación o aquel modo con el cual entramos en relación con el mundo. Así, casi toda profesión tiene una persona característica. El peligro está solo en que se identifique uno con la persona, como por ejemplo el profesor con su manual o el tenor con su voz... Se podrá decir con cierta exageración: la persona es aquello que no es propiamente de uno, sino lo que uno y la demás gente creen que es». C. G. Jung, Gestaltungen des Unbewussten, 1950, pág. 55


"[...] Los arquetipos son formas típicas de conducta que, cuando llegan a ser conscientes, se manifiestan como representaciones, al igual que todo lo que llega a ser contenido de conciencia. [...]" (p. 173)
La persona
Generalmente por presentar características obsesivas, posesivas nos provocan temor o rabia.
Cuando aparecen los sueños es un llamado a que seamos consientes de su existencia a integrarla en nuestra psiquis y existencia, en una relación de armonía con el ego en pro de la creatividad.


"[...] Los arquetipos solamente aparecen en la observación y en la experiencia como ordenadores de representaciones, y esto siempre ocurre en forma inconsciente, por lo cual sólo puede conocerse a posteriori. Asimilan material representativo, que procede indiscutiblemente del mundo fenoménico, y de ese modo se vuelven visibles psíquicos. [...]" (p. 178)

La Sombra (Doré)

«La figura de la sombra personifica todo lo que el sujeto no reconoce y lo que, sin embargo, una y otra vez le fuerza, directa o indirectamente, así por ejemplo, rasgos de carácter de valor inferior y demás tendencias irreconciliables». C. G. Jung, Bewusstsein, Unbewusstes und Individuation, Zentralblatt für Psychotherapie, 1939, pág. 265 y s

La Sombra .

Es según Jung "aquello que una persona no quiere ser", y representa aquel potencial no desarrollado de nosotros, nuestros aspectos primitivos, inadaptados y que no queremos reconocer. Muchas veces los rechazamos en los demás y no vemos lo que hay en nosotros de eso. Generalmente creemos que no existe, por que la reprimimos y apartamos de la conciencia pero se presenta repentinamente en una crisis. La sombra se presenta en las acciones egoístas, destructivas y violentas de cada persona o comunidad.
La sombra y esos Aspectos destructivos escondidos .
En los sueños suele aparecer bajo la apariencia de una persona del mismo sexo, a menudo con una actitud amenazante más propia de una pesadilla.
Como no esta en nosotros y no podemos sacarla aparece con la forma de un personaje onírico inmune a los golpes, a las armas o persiguiéndonos por los rincones más recónditos de la mente. También puede también tomar la apariencia de un hermano o una hermana, o bien la de un desconocido que nos presiona para afrontar situaciones que no queremos ver o como palabras que no queremos escuchar.


«La sombra es...aquella personalidad oculta, reprimida, casi siempre de valor inferior y culpable que extiende sus últimas ramificaciones hasta el reino de los presentimientos animales y abarca, así, todo el aspecto histórico del inconsciente...Si hasta el presente se era de la opinión de que la sombra humana es la fuente de todo mal, ahora se puede descubrir en una investigación más precisa que en el hombre inconsciente justamente la sombra no sólo consiste en tendencias moralmente desechables, sino que muestra también una serie de cualidades buenas, a saber, instintos normales, reacciones adecuadas, percepciones fieles a la realidad, impulsos creadores, etc.».
C. G. Jung, Aion, 1951, pág. 379 y s.


Generalmente por presentar características obsesivas, posesivas nos provocan temor o rabia.


Cuando aparecen los sueños es un llamado a que seamos consientes de su existencia a integrarla en nuestra psiquis y existencia, en una relación de armonía con el ego en pro de la creatividad.


"[...] Los arquetipos solamente aparecen en la observación y en la experiencia como ordenadores de representaciones, y esto siempre ocurre en forma inconsciente, por lo cual sólo puede conocerse a posteriori. Asimilan material representativo, que procede indiscutiblemente del mundo fenoménico, y de ese modo se vuelven visibles psíquicos.
[...]" (p. 178)
Anima Y Animus.
Cada uno de nosotros posee una energía masculina y femenina.


Ambos con un potencial útil en cada ser humano y nos invita a conectarnos sus cualidades, independiente de nuestro género, para desarrollarnos y crecer.
Animus
El Animus encarna aspectos que destacan en el hombre y el anima son aquellas cualidades que nos llevan a poner atención a nuestras emociones.


Como imagen mitológica el ánima suele aparecer como una diosa virginal o una mujer hermosa, como por ejemplo Atenea o Venus.

El animus es representado en un dios noble o un héroe como Hermes, Apolo o Hércules. Mercurio..el símbolo de la energía masculina que habita en el inconsciente Se vinculaba al termino griego del logos, el espíritu que intenta entender la energía de las cosas , el mundo racional , lógico y formal por lo que Jung nos habla del arquetipo del significado que se contrapone a Eros , el que conecta , relaciona .

"[...] La psique está lejos de ser una unidad; por lo contrario es una mezcla hirviente de impulsos, inhibiciones y pasiones antagónicas, [...]." (p. 97)

Cuando estos arquetipos no se integran podrían proyectarse en la vida como la necesidad de un amante idealizado., o en la idealización de la pareja.

Cuando nos e equilibran podrían desarrollar aspectos mas cargados a las cualidades femeninas o masculinas.



"[...] el tema de la energía , que expresa que con algo masculino siempre se da al mismo tiempo lo correspondiente femenino. [...]" (p. 61)
El anciano o anciana sabio.
Es la personalidad mana, simboliza una fuente primigenia de sabiduría y conocimiento, pero puede curar o destruir; atraer o repeler, enseñarnos o alejarnos del conocimiento que necesitamos. En los sueños, esta imagen puede manifestarse como un mago, un médico, un sacerdote, un profesor, la figura del padre .o cualquier figura de respeto o autoridad.

"No se da conciencia sin distinción de los contrarios. Ese es el principio padre del Logos, [...]. Pues nada puede existir sin lo otro, porque fueron uno en el comienzo y han de volver a ser uno en el final. Sólo puede existir conciencia si se reconoce y se tiene en cuenta permanentemente lo inconsciente, así como la vida debe pasar por muchas muertes." (p. 89)

El Timador.

Es el arquetipo del antihéroe, una mistura psíquica de lo animal y lo divino. A veces se le considera una manifestación de la sombra. En los sueños suele aparecer como un payaso o un bufón que se ríe de si mismo, de las pretensiones del ego y de su proyección arquetípica.

Es la figura que revela nuestras intenciones ocultas, nos desarma el placer y la fiesta.

Se presenta cuando el ego esta en vanidad, cegado por ambiciones y perdiendo el rumbo.


Hasta donde podemos discernir, el único objeto de la existencia humana es prender una luz de sentido en la oscuridad del mero ser. –C.G. Jung


El niño divino
Es la imagen arquetípica de la fuerza regeneradora que lleva al hombre a la individuación. Simboliza lo verdadero en nosotros el aspecto que integra la totalidad de nuestro ser. Se opone a las limitaciones del ego.. En los sueños puede aparecer como un pequeño niño o un bebé que a pesar de su apariencia de inocencia y vulnerabilidad posee una fuerza transformadora. Esta imagen nos lleva a un reencuentro con lo que fuimos en otro momento y de lo cual pudimos habernos alejado.

La Madre
Desempeña un papel fundamental en nuestro desarrollo psicológico y espiritual. Aparece repetidamente en los sueños, mitos y las religiones porque representa el crecimiento como individuo y la fertilidad pero también lo que domina, devora, seduce y posee.
"La mujer, cuyo destino es ser perturbadora, sólo en casos patológicos es exclusivamente destructiva. [...]" (p. 90)
Se representa como la reina de los cielos o la imagen de una bruja porque su energía proviene de la tierra, pero también es divina.




Lo «maternal»: por antonomasia, la mágica autoridad de lo femenino; la sabiduría y la altura espiritual más allá del intelecto; lo bondadoso, protector, sustentador, lo que da crecimiento, fertilidad y alimento; el lugar de la transformación mágica, del renacer; el instinto o impulso que ayuda; lo secreto, escondido, lo tenebroso, el abismo, el mundo de los muertos, lo que devora, seduce y envenena, lo angustioso e inevitable. C. G. Jung. Los arquetipos y lo inconsciente colectivo (página 79)
Demeter


"[...] La vida de lo inconsciente colectivo ha sido captada casi íntegramente en las representaciones dogmáticas arquetípicas y fluye como una corriente encauzada y domada en el simbolismo del credo y del ritual. [...]" (p. 18)


"[...] Las imágenes arquetípicas son ya a priori tan significativas, que el hombre nunca pregunta qué podrían en rigor significar. [...] Y cuando comienza a pensar sobre ellas, lo hace con la asistencia de lo que él llama «razón», que por cierto no es más que la suma de sus prejuicios y sus miopías." Jung

"Estoy convencido de que la creciente pobreza de símbolos tiene un sentido. [...]" (p. 20) "[...] En rigor nada tiene significado, pues cuando no existía ningún hombre pensante no había nadie que interpretara los fenómenos. Sólo tiene significado lo no comprensible. El hombre ha despertado en un mundo que no comprende, y por eso trata de interpretarlo." (p. 38) "[...] Cuando todos los apoyos y muletas se han roto, y ya no hay detrás de uno seguridad alguna que ofrezca protección, sólo entonces se da la posibilidad de tener la vivencia de un arquetipo que hasta el momento se había mantenido oculto [...]. Es el arquetipo del significado, así como el anima representa el arquetipo de la vida. [...]" (p. 39) "[...] lo inconsciente «piensa» y prepara soluciones. [...]" (p. 40)

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