miércoles, 9 de enero de 2013


La Secreta solución de nuestras vidas descansa en nuestros sueños (Frederick Van Eeden, The Bride of Dreams,1918)


lunes, 7 de enero de 2013

Arquetipos




"Dado que entre los conflictos elementales humanos existe una identidad que está más allá del tiempo y el espacio, la fantasía creadora se dedica a producir analogías de los procesos instintivos con el objeto de desligar la libido de la mera instintividad y transferirla a representaciones análogas. La índole de la analogía es un problema muy serio, puesto que como hemos dicho, tiene que haber representaciones que atraigan la libido. Creo que su carácter especial reside en el hecho de que sean arquetipos, es decir, formas universalmente existentes cuyo conjunto constituye la estructura del inconsciente colectivo. Los arquetipos son aquellas formas o cauces por los cuales fluyó desde siempre el acontecer psíquico. El arquetipo es una tendencia a formar representaciones de un motivo, representaciones que pueden variar muchísimo en los detalles sin perder su modelo básico. No se trata pues de representaciones heredadas, sino de una disposición funcional a producir representaciones iguales o análogas. Es propio del arquetipo una acción numinosa, esto es, que afecta al sujeto de modo similar al instinto, más aún, este último puede ser limitado y hasta dominado por esa fuerza. Debo aclarar las relaciones entre instintos y arquetipos: lo que propiamente llamamos instintos son necesidades fisiológicas y son percibidas por los sentidos. Pero al mismo tiempo se manifiestan en fantasías y con frecuencia revelan su presencia sólo por imágenes simbólicas. Estas manifestaciones es lo que yo he llamado arquetipos. La forma en que aparecen los arquetipos en la experiencia práctica es la siguiente: son, al mismo tiempo, imágenes y emociones. Se puede hablar de un arquetipo sólo cuando estos dos aspectos son simultáneos. Los arquetipos no son meros nombres ni aún conceptos filosóficos. Son trozos de la vida misma, imágenes que están íntegramente unidas al individuo por el puente de las emociones"

"el Yo no sólo contiene el depósito y la totalidad de la vida pasada, sino que también es un punto de arranque, el suelo fértil a partir del cual brotará toda vida futura".

¿Qué es un Mándala?



¿Qué es un Mándala?

 "...............Antiquísimos efectos mágicos se asocian con ese símbolo, pues desciende originalmente del círculo protector", del "circulo encantado", cuya magia se ha conservado en innumerables usos ....." Jung


Es círculo que representa la capacidad de integración, contención y unidad.
El circulo como imagen y configuración en la estructura de lo que existe a adquirido sentido, desde tiempos inmemoriales. En sus orígenes el hombre que observo las formas circulares que armónicas que organizan la vida y el universo.

Él mándala encierra un simbolismo espiritual. Su definición literal en sanscrito es círculo.

Un círculo contenedor. Es el espacio que contiene la esencia. Un espacio sagrado que permite reunirnos generar ese uno,  integrado de nuestras múltiples facetas y características.

El símbolo de mándala es un legado de tradición y sabiduría, incorporando en la tradición de toda cultura una sabiduría ancestral; conectándonos con el sentido de trascendencia. Nos acerca a una configuración de  conexión con el entorno, con la tierra y el cosmos.



¿Por qué trabajar con Mándalas?

El Mándala se organiza en el círculo y su estructura atrae la atención, focalización y el estado relajado de meditación. Muchos legados de sabiduría han significado en el mándala un camino a la  claridad .Es así como su práctica nos ofrece la posibilidad de "descubrimiento ",.

El mándala reproduce el movimiento al centro de uno mismo y a en  expansión y en  crecimiento. Reflejan la proyección de lo inconsciente, descubriendo aspectos del si -mismo y del proceso actual de la vida de cada uno de nosotros. Sus efectos positivos repercuten en el cuerpo, la mente, la psiquis y el corazón de las personas. Desarrolla esa actitud de equilibrio, de participación  en esta danza sagrada de vida en la que estamos involucrados
En este lugar sagrado, podemos sanarnos y reunirnos en este  lugar de  integración. Sanar heridas , retomar elecciones adecuadas y acercar  la felicidad, concentrándonos y reunir nuestros pedazos fragmentados por vivencias disruptivas.

Desde ahí , nos vemos y proyectamos en un camino orientado a ser y estar en consonancia , sintonía y apertura..
Este espacio de centramiento es un lugar para mirarnos, reconocernos  y  activar nuestros centros de energía  emocional, movilizar la capacidad creativa que se moviliza desde una  integridad.


Sueños Y Mándalas

El mándala acoge nuestros sueños, angustias y deseos .Reorganiza la energía psíquica. Trabajar los sueños es una forma de nos, aquellos aspectos escondidos en las capas profundas de la psiquis. Es una forma de equilibrio y de dar sentido a las experiencias, simbolizar emociones y contenerlas e iniciar una comprensión de nosotros, de nuestra identidad y desafíos.
Nos  ofrece como un espacio de contemplación del mundo onírico, desvela secretos y da visión en nuestro tránsito por la vida.
 Cuando los elaboramos un mándala se impregna de energía emocional y su  comprensión establece el vínculo de integración entre el afecto y el sentido.

Jung establece la importancia del mandarla , potenciando nuestra sabiduría intuitiva y la conexión arquetípica. Es  unión y  relación de lo inconsciente y lo consciente.
Abarca lo individual y colectivo, estructuras relevantes en nuestra constitución como individuos .El centro del mándala es la naturaleza primera, individual y genuina del si-mismo y el sus lados,  lo compartido , las relaciones , el entorno social y cultural.

": Cuando mis pacientes esbozan tales imágenes, ello no ocurre
naturalmente por sugestión, pues tales imágenes fueron hechas antes de que me fuera conocido su significado o su relación con las prácticas del Este, que entonces ignoraba yo por completo. Nacían en forma enteramente espontánea, y de dos fuentes. Una fuente es lo inconsciente, que engendra tales fantasías espontáneamente; la otra fuente es la vida, que vivida con la devoción más plena da un presentimiento del sí mismo, de la esencia individual. La percepción de la última fuente se expresa en el dibujo; la primera fuente obliga a un darse a la vida. Pues, totalmente en concordancia con la concepción oriental, el símbolo mandálico no sólo es expresión sino que también tiene efecto."

                                                                                                                                 

Espacio sagrado:
"La imagen tiene el objeto manifiesto de trazar un sulcus
primigenius, un surco mágico alrededor del centro, el templum o el temenos (recinto sacro) de la personalidad más íntima para impedir la "efluxión" o rechazar apotropéyicamente la distracción por lo externo.
Jung

miércoles, 2 de enero de 2013


«El hombre vive sobre la tierra no una sino tres veces. Su primera etapa vital es un rápido ensueño; la segunda una alternancia entre ensueño y estado consciente; la tercera un estado consciente eterno. La transición de la primera a la segunda etapa de la vida se llama nacimiento; la transición de la segunda a la tercera se llama muerte». }
G.T. Fechner, Das BüchIein vom Leben nach dem Tode,Hamburgo/Leipzig, Voss, 1887, pp